jueves, 8 de enero de 2009

La pieza que me completa

Eres la incógnita a resolver,
la che que le falta a mi abc,
el Plutón que añoran mis planetas,
el coche tintado de la secreta,
el último número de la cifra pi,
el segundo de más del año dos mil.

El punto final de una historia sin fin,
el radio perfecto de un agujero negro,
las imperfecciones que refleja mi espejo,
la foto de carnet que nunca salió bien,
la carta sin remitente,
el doctor sin su paciente,
un francés en Yugoslavia,
el bandido sin agallas.

La escena eliminada de una peli censurada,
el disco pirata que te vende un bucanero,
el bañador en enero,
las katiuskas en agosto,
el tinto humillado en mosto,
la lumbre que no hace fuego,
los ojos vivos de un ciego,
el amor de un carcelero,
del verdugo, la cabeza,
y entre toda esta maleza,
me devuelves la entereza
ahuyentando a mi tristeza.



Gracias, poesía.

miércoles, 7 de enero de 2009

Reconciliándome con Scarlett

Scarlett Johansson.

Cuando oigo ese nombre, mi cara hace una mueca de asco. A veces me aterra la idea de tener que ver una película en la que aparezca ella y sus labios que bien pueden hacer la competencia a la mísmisima Angelina Jolie.

Nunca me ha parecido guapa, me ha parecido demasiado artificial. Demasiado delicada. Carente de emociones y dotada de un buen físico, pero no de buenas dotes interpretativas.

En definitiva, que tras dejar de odiar tanto a Penélope Cruz, Scarlett comenzó a ocupar ese puesto de actriz más odiada por Copito.

Pero en menos de una semana he visto dos películas en las cuales actuaba. Aunque al principio me echase para atrás el verlas por su mera presencia, me pudo más la curiosidad de ver qué tal estaba la película.

La primera que vi fue "The Spirit" de Frank Miller. Sobre la película, me gustó, pese a algún que otro cabezazo que di motivo del sueño que tenía, no por la película. Me ha gustado más que Sin City, quizá porque ésta tenga un tono más humorístico. El papel que hacía Johansson, aparte del de chica guapa para que babee el público masculino, me gustó. Quizá porque en su cara pude atisbar algún gesto más que el único de mosquita muerta que tiene. Me hizo reir en alguna escena. Y decir que Johansson te hace reír, hace que la chica suba puntos.

La otra película que he visto ha sido "Diario de una niñera" de Robert Pulcini. Ya no sé si ella me ha gustado porque la película me ha gustado, o porque hace de niñera con sentimientos o no sé. La consideraré como correcta para el papel que desempeñaba. Que lo considere correcto no significa que yo la hubiese elegido a ella para que lo desempeñara. Sólo significa que no me ha hecho quitar la película transurrida media hora.

Empiezo a plantearme que los actores/actrizes me gustan por los papeles que desempeñan. Puede ser.

Hasta que lo descubra, seguiré viendo pelis. ¿Quién se apunta para ver la próxima que salga de Johansson? Yo creo que escogeré otra sala.

La otra cara de la mañana de Reyes

Ayer quizá dí una impresión pesimista acerca del día de Reyes. Pues hoy me reafirmo.

Hoy no he tenido regalos. Los he tenido otros días que, para el caso, es lo mismo.

Pero ya no me levanto ilusionada como una niña esperando tener regalos frente a mi puerta o debajo del árbol. Este año, ni árbol se ha puesto en mi casa. No he desayunado roscón (aunque confieso que lo llevaba tomando los dos días anteriores). Y tras levantarme a las 12 de la mañana, a la 1 estaba currando. He comido rondando las 5 de la tarde. Y en cuanto he llegado a casa, me he quedado dormida en el sofá. Por lo menos el día ha acabado viendo peli en el salón en plan familiar.

Tras este relato, espero que muchos entendais porque ya no tengo la ilusión de antes cuando llega el día de Reyes. O cuando llega su víspera.

Prefiero salir de fiesta esa noche a estar pronto esperándoles en la cama, pues sé que no me voy a cruzar con sus majestades cuando yo llegue a mi casa por el simple hecho de que sus majestades se pierden para llegar a mi casa. El navegador GPS de los camellos está mal configurado y mi casa, situada en Cabo Culo, no les aparece en el mapa.

Pese a todo, y aunque no lo parezca, sigo creyendo un poquito en los Reyes. Después de todo, este año me han tocado dos sorpresas del Roscón, lo tomaré como una buena señal. Creo que me han dejado ganas para estudiar ... ahora sólo me falta encontrar dónde las han dejado.

Y otro motivo para no tener espíritu de Reyes este año ... ¿cómo voy a tenerlo si empezamos las clases mañana día 7? Espero que con esto de Bolonia no nos manden a clase el día 1, para empezar bien el año ...

martes, 6 de enero de 2009

La otra cara de las cabalgatas

Hoy llegué a mi cita antes de lo previsto. Hacía frío, y esperar sola en una plaza no me parecía una buena opción. Asi que, atraída por las luces de la cabalgata de Reyes que se concentraban en la plaza contigua, me dispuse a recordar mi niñez.

La verdad es que recordar, no recordé nada, porque hacía tanto tiempo que no iba a una cabalgata que ni me acordaba de como iba eso.

El frío penetraba por mis pies mientras yo contemplaba a niños disfrazados montados en carrozas. Hoy en día, a cualquier artefacto tirado por un coche le llaman carrozas.

Los niños se dedicaban a lanzar gentilmente caramelos al público. Bueno, les traduzco: esos niños, con menos de la mitad de fuerza que yo, proyectaban sus misiles en forma de caramelos a los asistentes.

La gente se agachaba para coger los dulces como si nunca antes en la vida hubiesen visto un caramelo. Esto sería comprensible si hubiese estado rodeada de pequeños diablillos sin conciencia. Pero a estas horas sigo sin comprenderlo, pues a mi alrededor veía a algún que otro jubilado, a alguna que otra persona adulta sin hijos y a un quinteto de adolescentes que vociferaban como anormales ante el estupor que les causaba oír villancicos y recibir caramelos. Si su mayor ambición durante la noche de Reyes es cogerse una melopea del quince, no sé que hacen yendo a la cabalgata a hacer el bobo.

Así que, cansada ya de ver a tanto muerto de hambre que casi casi se pelea por conseguir un caramelo, me fui. Prefería seguir pasando frío fuera del gentío, y quedarme con el recuerdo de las caras de los niños ilusionados. Es lo único que merece la pena de la víspera de Reyes.

Supongo que si algún día tengo hijos me tocará ir a una cabalgata. Supongo que acabaré pegandome con otros padres por coger la mayor cantidad de caramelos. Supongo que pasaré frío por ver a tres hombres disfrazados con barbas estúpidas.

Pero también supongo que el ver la sonrisa ilusionada y temerosa de mis hijos ante la llegada de los Reyes de Oriente, valdrá más que todo lo que haya que aguantar.

¡¡Felices Reyes para todos!!

lunes, 5 de enero de 2009

Derecho exclusivo de almohada

A partir de hoy dejaré de lamentarme.

A partir de hoy nada de quejarme.

A partir de hoy nada de llorar con las historias felices de otros.

Y es que hay que darse cuenta, que el que no es feliz es porque no quiere. Que lo único que hay que lamentar de esta vida son las veces que dejas de intentar de hacer las cosas, no las veces que has errado al intentarlo.

Hay que decir todo. Decir lo bueno. Decir lo malo. Sea lo que sea, siempre desde el corazón.

Y como muchas veces no lo hago porque decir todo lo que me sale del corazón sería mi ruina, pues toca apechugar con una misma. Nada de llorar en los hombros de aquellos amigos que no tienen las culpas de tus errores.

A partir de hoy, la almohada será mi saco de lágrimas, el único y exclusivo.

viernes, 2 de enero de 2009

Año nuevo ...

Tras un descanso por estos mundos (nada merecido, por cierto), vuelvo.

Lo correcto en un día como hoy es felicitar el año. Felicitado queda.

Lo segundo correcto sería contar qué tal fue mi experiencia newyorkina. Pero como se han unido la desgana de hacerlo y el no querer aburrir al personal, les resumiré mi impresión de los americanos: no saben comer, el estado de la sanidad pública me parece demencial, tienen costumbres idiotar, odian pensar y tienen un patriotismo que envidio (aquí, mostrar tu bandera, no es considerado como un gesto de amar a tu país, aquí parece que eso esté prohibido, como si hubiese que odiar a la tierra que nos ha parido). Pese a eso, las calles de Manhattan tienen algo que te atrapa. La estructuración de sus calles hace que te sea dificil perderte. Los latinos que invaden comercios le dan un acento a hispanidad a la ciudad, pese al americanización que ellos sufren.

En fin, a grandes rasgos, eso digo de mi viaje. No me paro a detallar edificios, ni calles, ni parques porque para eso ya hay muchas películas en el mercado que lo recogen.

Y lo tercero correcto, puede que sea hacer una lista de propósitos, de esos que la gente hace y luego no cumple. Así que, ya sea por cumplir con la tradición, me pondré a ello.

En este 2009 espero:
-volver a hacer régimen. Algo que me durará más bien poco, que tendrá a mi madre contenta la semana que lo siga, y que hará que esta se enfade el resto del año en que seguiré comiendo mierdas fuera de casa.
-dejar la bebida. Hablando de los días que lleve el coche. Y rezaré para que mi hermano se saque el carnet y que nos turnemos, y que así, pueda tomarme alguna copilla algún día.
-seguir yendo al cine, y esperando a que la crisis no afecte a mi economía para ir.
-estudiar. Lo seguiré haciendo tarde y mal, pero aunque sea en el último momento, procuraré darlo todo.
-que me toque la Lotería.
-enamorarme. Ya si es correspondido, bueno, ¡fiestón al canto!
-aprender a usar el wifi del Ipod. Y si no, revenderlo y darme de golpes contra la pared por no saber ponerlo.
-hacer una fiesta de disfraces. Si pueden ser más, más.
-beberme una copa en salud a los americanos cuando cumpla los 21 por no haberme dejado sentarme con mis padres en la barra de un bar a tomar una Coca Cola. Recalco: con mis padres para tomar una Coca Cola.

Y hasta aquí puedo leer. Me lo he puesto facilito para no desilusionarme al no cumplirlos jeje.

Mando saludos a todos aquellos que desde ayer han dejado de fumar, de beber, han empezado a ir al gimnasio y se han propuesto estudiar a diario. A mediados de febrero, me decis que tal lo llevais.

¡¡Saludos a todos!!

lunes, 22 de diciembre de 2008

A por la gran manzana

Un gran viaje me espera. De la ciudad en la que vivo, donde la catedral es un referente por su altura con respecto al resto de edificios colindantes; me voy a una ciudad donde su catedral es un santurario rodeado de grandes rascacielos que parece que un día se abalanzarán sobre ella para comérsela.

Asi que mañana, como diría Mecano, me marcho a Nueva York.

Y aunque no es la primera vez que salgo de España, estoy nerviosa.

No por el país al que voy, el cuál conozco demasiado bien por culpa de la televisión y el cine.

No por el idioma, pues hay gran parte de población latina y creo que, aunque justita, sé defenderme en inglés.

No por el modo de vida, el ritmo ajetreado o la cantidad de gente con la que pueda compartir un metro cuadrado de calle.

Me voy con un gran miedo. Miedo al posible abuso de autoridad que puedan ejercer sobre mí o sobre mi familia los policías aduaneros. Sé que se toman la seguridad muy a pecho, pero no me gustaría que por la satisfacción del americanito de a pie de turno, tenga que ser humillada, cacheada o, Dios no lo quiera, agredida por un agente aduanero.

Espero que mis temores se queden en eso, temores.

Ya les contaré a la vuelta. Espero que pasen unas felices fiestas.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Alcohol

Se avecina el fin del fin de semana, valga la redundancia. Y en estos dos días, viernes y sábado, he visto las consecuencias del alcohol en varias personas, bien distintas todas ellas, pero con un denominador común: las bebidas espirítuosas.

El viernes fue la champanada, un macrobotellón que deja grandes cantidades de basura desperdigadas en el campus de Económicas e Industriales y que llevó, en esta edición, a 10 jóvenes al hospital por intoxicaciones etílicas.

Ahora se abre el debate, como todos los años, sobre el efecto del alcohol en los jóvenes.

Pues a mi me gustaría abrir otro, también latente, pero menos discutido.

Se trata del efecto del alcohol en los adultos.

Este finde trabajando donde mi tía me ha hecho ver a varias personas adultas borrachas. He visto a un grupo de 24 personas cómo se tiraban pan en un guerra propia de niños de 6 años. He visto a 5 amigas como discutían. He visto a un chico como llegaba al bar a pedirme un gin tonic con una vocalización tan pésima que tuvo que repetirmelo para saber que quería.

Quizá ellos no acaben en el hospital. Quizá ellos no hagan cosas como ir disfrazados de Duffman. Quizá ellos beban en locales cerrados.

Quizá las formas sean distintas, pero las consecuencias del alcohol son las mismas.

jueves, 18 de diciembre de 2008

FAQ

ADSL. USB. CD. DVD. MSN. JPG. GIF. MP3. SMS. MMS.

En la época de las siglas y las abreviaturas, sólo tengo algo que decir ...

... ¡¡ el mundo se vuelve I.D.I.O.T.A* !!




*Imbécil De Inteligencia Oprimida Tontamente Atolondrado

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Bendita nieve

Una semana inusual vallisoletana. Más que nada, porque comenzó el lunes nevando. Sí, sí, ¡nevando! ¡En Valladolid! Casi no lo creíamos, pero todos salimos a la calle con nuestras cámaras para inmortalizar aquellos benditos copos de felicidad.

Hoy, como viene siendo ya costumbre los martes y los jueves, he recibido pequeñas lecciones de alemán. Estas clases las imparte un maño con un conocimiento nulo sobre la lengua germana, y su método consiste en abrir el diccionario de alemán, leer la primera palabra que se le ocurre, y leer su correspondiente traducción.

Hasta ahora no he aprendido nada, pero bueno, si sigue todo el curso así, puede que en junio sepa articular dos palabras ... ¡tres a lo sumo!

Y poco más, ahora toca disfrutar de estos días que quedan antes de que lleguen las vacaciones, ya sea con nieve o sin ella.

¡Sean felices!