Nunca pensé que a raíz de una noche sin ordenador, podría pensar tanto. Lo primero, nunca pensé que me vería tan sóla en mi habitación. Tener el ordenador de noche me hace hablar con la gente, poder ver series, escuchar la música que quiero, buscar idioteces ... cosas que parecen superfluas, pero que sin las cuales te cuesta hacer la vida que normalmente haces en tu habitación. No es que que eche de menos constantemente Internet en mi vida diaria, sino que el ordenador, con su conexión Wifi, se ha convertido en un electrodoméstico de gran utilidad en mi cuarto.
¿No estaremos esta generación muy enganchada a la tecnología? ¿No estaremos dejando de lado las relaciones humanas por las relaciones cibernéticas? En ocasiones así lo creo.
Por otro lado, el que te quiten algo, te hace ver lo importante que era. Y este hecho me ha hecho pensar en este curso que ha pasado.
Un curso que no sé si calificar de bueno o de malo. Dejemoslo en que ha estado lleno de emociones, a diferencia del anterior, que tuvo demasiada diversión. Este año no ha faltado diversión, puede que incluso haya habido demasiado, pero siempre adornada con tintes más humanos: enfados, confesiones, amores, desamores ...
Un curso en que he perdido mucho, en el que también he ganado. Un curso con bajadas y subidas. Un curso que en breves acabará. Un curso que por otra parte, no quiero que acabe nunca. Que aunque se podría estar mejor, quiero quedarme así, con vosotros, aunque hayamos tenido tiempos mejores, aunque todo pueda ser mejor, sólo quiero vuestra compañía.
Es pronto para las despedidas, y habrá que olvidarse de ellas y centrarse en otras cosas. Pero sois como los bombones buenos: en verano os retiran del mercado para que no os derritais. No creo que nuestra amistad se derritiese en el estío, pero por si acaso, cada uno nos iremos a nuestra casa, a guardar los bombones en el frigo, mirándolos de vez en cuando, y esperando a Octubre para poder volver a comerlos.
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miércoles, 20 de mayo de 2009
jueves, 14 de mayo de 2009
Sobreexpuesta
Los días geniales paracen existir, y por suerte, salpican varias veces el calendario de días monótonos que vivimos.
Porque no siempre una se encuentra 20€ cuando va con sus amigos por la calle de noche, ni da sorpresas esperadas por quienes la reciben, ni juega a las películas, ni sale corriendo detrás de cualquier avispa, ni se desgallita cantando, ni juega con el Buzz maldiciendo al equipo Mej, ni, gracias a Dios, se tira todo el día comiendo (esto en realidad es aconsejable hacerlo sólo un par de días al año, pues si no, el organismo no creo que aguantara ese ritmo de ingesta de alimentos).
Pero aunque el sol brillase, siempre suele haber alguna nube rondando. De esas nubes que te queman por dentro. Y para colmo, hoy también han quemado por fuera ... y no por el sol, precisamente. Pero bueno, no dejaré que una nube me enturbie el recuerdo de un buen día.
Porque no siempre una se encuentra 20€ cuando va con sus amigos por la calle de noche, ni da sorpresas esperadas por quienes la reciben, ni juega a las películas, ni sale corriendo detrás de cualquier avispa, ni se desgallita cantando, ni juega con el Buzz maldiciendo al equipo Mej, ni, gracias a Dios, se tira todo el día comiendo (esto en realidad es aconsejable hacerlo sólo un par de días al año, pues si no, el organismo no creo que aguantara ese ritmo de ingesta de alimentos).
Pero aunque el sol brillase, siempre suele haber alguna nube rondando. De esas nubes que te queman por dentro. Y para colmo, hoy también han quemado por fuera ... y no por el sol, precisamente. Pero bueno, no dejaré que una nube me enturbie el recuerdo de un buen día.
miércoles, 15 de abril de 2009
Vuelta al desorden
Si esto de la formalidad a la hora de irse a dormir no podía durar mucho ... al contrario que la mayoría de los humanos, que cuando vuelven al trabajo, se acuestan más pronto y hacen vidas más normales, mis horarios se descolocan cuando vuelvo al horario lectivo.
Pero he vuelto a la magia de la noche, que sigo sin saber lo que tiene, pero me atrapa y cautiva a partes iguales.
Ya lo dije más de una vez, siempre he sido más búho que ave diurna ...
Pero he vuelto a la magia de la noche, que sigo sin saber lo que tiene, pero me atrapa y cautiva a partes iguales.
Ya lo dije más de una vez, siempre he sido más búho que ave diurna ...
jueves, 15 de enero de 2009
Real como la vida misma ... o no
Ayer me hallaba yo escuchando "Internight" en Los Cuarenta Principales. No es un programa que acostumbre a oír, pero me pillaba de camino para casa, y quería echarme unas risas. Lo que no me imaginaba es que casi me iban a dar ganas de llorar.
Uno de los locutores estaba leyendo un mensaje de texto. En dicho mensaje mentaban una ciudad del norte de Francia, Lille. Viniendo el nombre de Francia, uno se puede imaginar cómo se pronuncia el nombre. O al menos haber oído hablar de esta ciudad alguna vez en tu vida. Y más si trabajas en la radio, el cuál se supone que es un medio de comunicación.
Pues bien, esta ciudad, para el que no lo sepa, se pronuncia /lil/. El culto locutor dijo /lille/. Por dos veces. Hasta que le corrigió el compañero.
Este hecho me ha demostrado que hay mucho incompetente por ahí suelto trabajando, así que me ha animado a pensar ¿y por qué no puedo ser yo otra incompetente más? Todo es posible en esta vida, así que lucharé por trabajar en la radio, que tiene magia. Y estúpidos también.
Y tras el episodio de ayer, poco más. Hoy he ido al Corte Inglés porque quería comprarme un Wallper, ya sabeis, el genial calendario electrónico de pared de la empresa Wallex. Lo sacaron a la venta en diciembre, pero yo no he podido ir antes a por él. Lo malo es que tras las éxitosas ventas que ha tenido estas Navidades, lo tenían agotado. Así que a falta de Wallper, me he comprado el calendario de Wall-e ... no es lo mismo, pero es lo que más se parecía con el nombre. Ya me compraré Wallper el año que viene, que creo que van a mejorar la versión para incluirle más funciones y una mejora de la autonomía de la batería.
¡Que ganas!
Uno de los locutores estaba leyendo un mensaje de texto. En dicho mensaje mentaban una ciudad del norte de Francia, Lille. Viniendo el nombre de Francia, uno se puede imaginar cómo se pronuncia el nombre. O al menos haber oído hablar de esta ciudad alguna vez en tu vida. Y más si trabajas en la radio, el cuál se supone que es un medio de comunicación.
Pues bien, esta ciudad, para el que no lo sepa, se pronuncia /lil/. El culto locutor dijo /lille/. Por dos veces. Hasta que le corrigió el compañero.
Este hecho me ha demostrado que hay mucho incompetente por ahí suelto trabajando, así que me ha animado a pensar ¿y por qué no puedo ser yo otra incompetente más? Todo es posible en esta vida, así que lucharé por trabajar en la radio, que tiene magia. Y estúpidos también.
Y tras el episodio de ayer, poco más. Hoy he ido al Corte Inglés porque quería comprarme un Wallper, ya sabeis, el genial calendario electrónico de pared de la empresa Wallex. Lo sacaron a la venta en diciembre, pero yo no he podido ir antes a por él. Lo malo es que tras las éxitosas ventas que ha tenido estas Navidades, lo tenían agotado. Así que a falta de Wallper, me he comprado el calendario de Wall-e ... no es lo mismo, pero es lo que más se parecía con el nombre. Ya me compraré Wallper el año que viene, que creo que van a mejorar la versión para incluirle más funciones y una mejora de la autonomía de la batería.
¡Que ganas!
miércoles, 7 de enero de 2009
La otra cara de la mañana de Reyes
Ayer quizá dí una impresión pesimista acerca del día de Reyes. Pues hoy me reafirmo.
Hoy no he tenido regalos. Los he tenido otros días que, para el caso, es lo mismo.
Pero ya no me levanto ilusionada como una niña esperando tener regalos frente a mi puerta o debajo del árbol. Este año, ni árbol se ha puesto en mi casa. No he desayunado roscón (aunque confieso que lo llevaba tomando los dos días anteriores). Y tras levantarme a las 12 de la mañana, a la 1 estaba currando. He comido rondando las 5 de la tarde. Y en cuanto he llegado a casa, me he quedado dormida en el sofá. Por lo menos el día ha acabado viendo peli en el salón en plan familiar.
Tras este relato, espero que muchos entendais porque ya no tengo la ilusión de antes cuando llega el día de Reyes. O cuando llega su víspera.
Prefiero salir de fiesta esa noche a estar pronto esperándoles en la cama, pues sé que no me voy a cruzar con sus majestades cuando yo llegue a mi casa por el simple hecho de que sus majestades se pierden para llegar a mi casa. El navegador GPS de los camellos está mal configurado y mi casa, situada en Cabo Culo, no les aparece en el mapa.
Pese a todo, y aunque no lo parezca, sigo creyendo un poquito en los Reyes. Después de todo, este año me han tocado dos sorpresas del Roscón, lo tomaré como una buena señal. Creo que me han dejado ganas para estudiar ... ahora sólo me falta encontrar dónde las han dejado.
Y otro motivo para no tener espíritu de Reyes este año ... ¿cómo voy a tenerlo si empezamos las clases mañana día 7? Espero que con esto de Bolonia no nos manden a clase el día 1, para empezar bien el año ...
Hoy no he tenido regalos. Los he tenido otros días que, para el caso, es lo mismo.
Pero ya no me levanto ilusionada como una niña esperando tener regalos frente a mi puerta o debajo del árbol. Este año, ni árbol se ha puesto en mi casa. No he desayunado roscón (aunque confieso que lo llevaba tomando los dos días anteriores). Y tras levantarme a las 12 de la mañana, a la 1 estaba currando. He comido rondando las 5 de la tarde. Y en cuanto he llegado a casa, me he quedado dormida en el sofá. Por lo menos el día ha acabado viendo peli en el salón en plan familiar.
Tras este relato, espero que muchos entendais porque ya no tengo la ilusión de antes cuando llega el día de Reyes. O cuando llega su víspera.
Prefiero salir de fiesta esa noche a estar pronto esperándoles en la cama, pues sé que no me voy a cruzar con sus majestades cuando yo llegue a mi casa por el simple hecho de que sus majestades se pierden para llegar a mi casa. El navegador GPS de los camellos está mal configurado y mi casa, situada en Cabo Culo, no les aparece en el mapa.
Pese a todo, y aunque no lo parezca, sigo creyendo un poquito en los Reyes. Después de todo, este año me han tocado dos sorpresas del Roscón, lo tomaré como una buena señal. Creo que me han dejado ganas para estudiar ... ahora sólo me falta encontrar dónde las han dejado.
Y otro motivo para no tener espíritu de Reyes este año ... ¿cómo voy a tenerlo si empezamos las clases mañana día 7? Espero que con esto de Bolonia no nos manden a clase el día 1, para empezar bien el año ...
martes, 6 de enero de 2009
La otra cara de las cabalgatas
Hoy llegué a mi cita antes de lo previsto. Hacía frío, y esperar sola en una plaza no me parecía una buena opción. Asi que, atraída por las luces de la cabalgata de Reyes que se concentraban en la plaza contigua, me dispuse a recordar mi niñez.
La verdad es que recordar, no recordé nada, porque hacía tanto tiempo que no iba a una cabalgata que ni me acordaba de como iba eso.
El frío penetraba por mis pies mientras yo contemplaba a niños disfrazados montados en carrozas. Hoy en día, a cualquier artefacto tirado por un coche le llaman carrozas.
Los niños se dedicaban a lanzar gentilmente caramelos al público. Bueno, les traduzco: esos niños, con menos de la mitad de fuerza que yo, proyectaban sus misiles en forma de caramelos a los asistentes.
La gente se agachaba para coger los dulces como si nunca antes en la vida hubiesen visto un caramelo. Esto sería comprensible si hubiese estado rodeada de pequeños diablillos sin conciencia. Pero a estas horas sigo sin comprenderlo, pues a mi alrededor veía a algún que otro jubilado, a alguna que otra persona adulta sin hijos y a un quinteto de adolescentes que vociferaban como anormales ante el estupor que les causaba oír villancicos y recibir caramelos. Si su mayor ambición durante la noche de Reyes es cogerse una melopea del quince, no sé que hacen yendo a la cabalgata a hacer el bobo.
Así que, cansada ya de ver a tanto muerto de hambre que casi casi se pelea por conseguir un caramelo, me fui. Prefería seguir pasando frío fuera del gentío, y quedarme con el recuerdo de las caras de los niños ilusionados. Es lo único que merece la pena de la víspera de Reyes.
Supongo que si algún día tengo hijos me tocará ir a una cabalgata. Supongo que acabaré pegandome con otros padres por coger la mayor cantidad de caramelos. Supongo que pasaré frío por ver a tres hombres disfrazados con barbas estúpidas.
Pero también supongo que el ver la sonrisa ilusionada y temerosa de mis hijos ante la llegada de los Reyes de Oriente, valdrá más que todo lo que haya que aguantar.
¡¡Felices Reyes para todos!!
La verdad es que recordar, no recordé nada, porque hacía tanto tiempo que no iba a una cabalgata que ni me acordaba de como iba eso.
El frío penetraba por mis pies mientras yo contemplaba a niños disfrazados montados en carrozas. Hoy en día, a cualquier artefacto tirado por un coche le llaman carrozas.
Los niños se dedicaban a lanzar gentilmente caramelos al público. Bueno, les traduzco: esos niños, con menos de la mitad de fuerza que yo, proyectaban sus misiles en forma de caramelos a los asistentes.
La gente se agachaba para coger los dulces como si nunca antes en la vida hubiesen visto un caramelo. Esto sería comprensible si hubiese estado rodeada de pequeños diablillos sin conciencia. Pero a estas horas sigo sin comprenderlo, pues a mi alrededor veía a algún que otro jubilado, a alguna que otra persona adulta sin hijos y a un quinteto de adolescentes que vociferaban como anormales ante el estupor que les causaba oír villancicos y recibir caramelos. Si su mayor ambición durante la noche de Reyes es cogerse una melopea del quince, no sé que hacen yendo a la cabalgata a hacer el bobo.
Así que, cansada ya de ver a tanto muerto de hambre que casi casi se pelea por conseguir un caramelo, me fui. Prefería seguir pasando frío fuera del gentío, y quedarme con el recuerdo de las caras de los niños ilusionados. Es lo único que merece la pena de la víspera de Reyes.
Supongo que si algún día tengo hijos me tocará ir a una cabalgata. Supongo que acabaré pegandome con otros padres por coger la mayor cantidad de caramelos. Supongo que pasaré frío por ver a tres hombres disfrazados con barbas estúpidas.
Pero también supongo que el ver la sonrisa ilusionada y temerosa de mis hijos ante la llegada de los Reyes de Oriente, valdrá más que todo lo que haya que aguantar.
¡¡Felices Reyes para todos!!
viernes, 2 de enero de 2009
Año nuevo ...
Tras un descanso por estos mundos (nada merecido, por cierto), vuelvo.
Lo correcto en un día como hoy es felicitar el año. Felicitado queda.
Lo segundo correcto sería contar qué tal fue mi experiencia newyorkina. Pero como se han unido la desgana de hacerlo y el no querer aburrir al personal, les resumiré mi impresión de los americanos: no saben comer, el estado de la sanidad pública me parece demencial, tienen costumbres idiotar, odian pensar y tienen un patriotismo que envidio (aquí, mostrar tu bandera, no es considerado como un gesto de amar a tu país, aquí parece que eso esté prohibido, como si hubiese que odiar a la tierra que nos ha parido). Pese a eso, las calles de Manhattan tienen algo que te atrapa. La estructuración de sus calles hace que te sea dificil perderte. Los latinos que invaden comercios le dan un acento a hispanidad a la ciudad, pese al americanización que ellos sufren.
En fin, a grandes rasgos, eso digo de mi viaje. No me paro a detallar edificios, ni calles, ni parques porque para eso ya hay muchas películas en el mercado que lo recogen.
Y lo tercero correcto, puede que sea hacer una lista de propósitos, de esos que la gente hace y luego no cumple. Así que, ya sea por cumplir con la tradición, me pondré a ello.
En este 2009 espero:
-volver a hacer régimen. Algo que me durará más bien poco, que tendrá a mi madre contenta la semana que lo siga, y que hará que esta se enfade el resto del año en que seguiré comiendo mierdas fuera de casa.
-dejar la bebida. Hablando de los días que lleve el coche. Y rezaré para que mi hermano se saque el carnet y que nos turnemos, y que así, pueda tomarme alguna copilla algún día.
-seguir yendo al cine, y esperando a que la crisis no afecte a mi economía para ir.
-estudiar. Lo seguiré haciendo tarde y mal, pero aunque sea en el último momento, procuraré darlo todo.
-que me toque la Lotería.
-enamorarme. Ya si es correspondido, bueno, ¡fiestón al canto!
-aprender a usar el wifi del Ipod. Y si no, revenderlo y darme de golpes contra la pared por no saber ponerlo.
-hacer una fiesta de disfraces. Si pueden ser más, más.
-beberme una copa en salud a los americanos cuando cumpla los 21 por no haberme dejado sentarme con mis padres en la barra de un bar a tomar una Coca Cola. Recalco: con mis padres para tomar una Coca Cola.
Y hasta aquí puedo leer. Me lo he puesto facilito para no desilusionarme al no cumplirlos jeje.
Mando saludos a todos aquellos que desde ayer han dejado de fumar, de beber, han empezado a ir al gimnasio y se han propuesto estudiar a diario. A mediados de febrero, me decis que tal lo llevais.
¡¡Saludos a todos!!
Lo correcto en un día como hoy es felicitar el año. Felicitado queda.
Lo segundo correcto sería contar qué tal fue mi experiencia newyorkina. Pero como se han unido la desgana de hacerlo y el no querer aburrir al personal, les resumiré mi impresión de los americanos: no saben comer, el estado de la sanidad pública me parece demencial, tienen costumbres idiotar, odian pensar y tienen un patriotismo que envidio (aquí, mostrar tu bandera, no es considerado como un gesto de amar a tu país, aquí parece que eso esté prohibido, como si hubiese que odiar a la tierra que nos ha parido). Pese a eso, las calles de Manhattan tienen algo que te atrapa. La estructuración de sus calles hace que te sea dificil perderte. Los latinos que invaden comercios le dan un acento a hispanidad a la ciudad, pese al americanización que ellos sufren.
En fin, a grandes rasgos, eso digo de mi viaje. No me paro a detallar edificios, ni calles, ni parques porque para eso ya hay muchas películas en el mercado que lo recogen.
Y lo tercero correcto, puede que sea hacer una lista de propósitos, de esos que la gente hace y luego no cumple. Así que, ya sea por cumplir con la tradición, me pondré a ello.
En este 2009 espero:
-volver a hacer régimen. Algo que me durará más bien poco, que tendrá a mi madre contenta la semana que lo siga, y que hará que esta se enfade el resto del año en que seguiré comiendo mierdas fuera de casa.
-dejar la bebida. Hablando de los días que lleve el coche. Y rezaré para que mi hermano se saque el carnet y que nos turnemos, y que así, pueda tomarme alguna copilla algún día.
-seguir yendo al cine, y esperando a que la crisis no afecte a mi economía para ir.
-estudiar. Lo seguiré haciendo tarde y mal, pero aunque sea en el último momento, procuraré darlo todo.
-que me toque la Lotería.
-enamorarme. Ya si es correspondido, bueno, ¡fiestón al canto!
-aprender a usar el wifi del Ipod. Y si no, revenderlo y darme de golpes contra la pared por no saber ponerlo.
-hacer una fiesta de disfraces. Si pueden ser más, más.
-beberme una copa en salud a los americanos cuando cumpla los 21 por no haberme dejado sentarme con mis padres en la barra de un bar a tomar una Coca Cola. Recalco: con mis padres para tomar una Coca Cola.
Y hasta aquí puedo leer. Me lo he puesto facilito para no desilusionarme al no cumplirlos jeje.
Mando saludos a todos aquellos que desde ayer han dejado de fumar, de beber, han empezado a ir al gimnasio y se han propuesto estudiar a diario. A mediados de febrero, me decis que tal lo llevais.
¡¡Saludos a todos!!
domingo, 21 de diciembre de 2008
Alcohol
Se avecina el fin del fin de semana, valga la redundancia. Y en estos dos días, viernes y sábado, he visto las consecuencias del alcohol en varias personas, bien distintas todas ellas, pero con un denominador común: las bebidas espirítuosas.
El viernes fue la champanada, un macrobotellón que deja grandes cantidades de basura desperdigadas en el campus de Económicas e Industriales y que llevó, en esta edición, a 10 jóvenes al hospital por intoxicaciones etílicas.
Ahora se abre el debate, como todos los años, sobre el efecto del alcohol en los jóvenes.
Pues a mi me gustaría abrir otro, también latente, pero menos discutido.
Se trata del efecto del alcohol en los adultos.
Este finde trabajando donde mi tía me ha hecho ver a varias personas adultas borrachas. He visto a un grupo de 24 personas cómo se tiraban pan en un guerra propia de niños de 6 años. He visto a 5 amigas como discutían. He visto a un chico como llegaba al bar a pedirme un gin tonic con una vocalización tan pésima que tuvo que repetirmelo para saber que quería.
Quizá ellos no acaben en el hospital. Quizá ellos no hagan cosas como ir disfrazados de Duffman. Quizá ellos beban en locales cerrados.
Quizá las formas sean distintas, pero las consecuencias del alcohol son las mismas.
El viernes fue la champanada, un macrobotellón que deja grandes cantidades de basura desperdigadas en el campus de Económicas e Industriales y que llevó, en esta edición, a 10 jóvenes al hospital por intoxicaciones etílicas.
Ahora se abre el debate, como todos los años, sobre el efecto del alcohol en los jóvenes.
Pues a mi me gustaría abrir otro, también latente, pero menos discutido.
Se trata del efecto del alcohol en los adultos.
Este finde trabajando donde mi tía me ha hecho ver a varias personas adultas borrachas. He visto a un grupo de 24 personas cómo se tiraban pan en un guerra propia de niños de 6 años. He visto a 5 amigas como discutían. He visto a un chico como llegaba al bar a pedirme un gin tonic con una vocalización tan pésima que tuvo que repetirmelo para saber que quería.
Quizá ellos no acaben en el hospital. Quizá ellos no hagan cosas como ir disfrazados de Duffman. Quizá ellos beban en locales cerrados.
Quizá las formas sean distintas, pero las consecuencias del alcohol son las mismas.
jueves, 18 de diciembre de 2008
FAQ
ADSL. USB. CD. DVD. MSN. JPG. GIF. MP3. SMS. MMS.
En la época de las siglas y las abreviaturas, sólo tengo algo que decir ...
... ¡¡ el mundo se vuelve I.D.I.O.T.A* !!
*Imbécil De Inteligencia Oprimida Tontamente Atolondrado
En la época de las siglas y las abreviaturas, sólo tengo algo que decir ...
... ¡¡ el mundo se vuelve I.D.I.O.T.A* !!
*Imbécil De Inteligencia Oprimida Tontamente Atolondrado
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Bendita nieve
Una semana inusual vallisoletana. Más que nada, porque comenzó el lunes nevando. Sí, sí, ¡nevando! ¡En Valladolid! Casi no lo creíamos, pero todos salimos a la calle con nuestras cámaras para inmortalizar aquellos benditos copos de felicidad.
Hoy, como viene siendo ya costumbre los martes y los jueves, he recibido pequeñas lecciones de alemán. Estas clases las imparte un maño con un conocimiento nulo sobre la lengua germana, y su método consiste en abrir el diccionario de alemán, leer la primera palabra que se le ocurre, y leer su correspondiente traducción.
Hasta ahora no he aprendido nada, pero bueno, si sigue todo el curso así, puede que en junio sepa articular dos palabras ... ¡tres a lo sumo!
Y poco más, ahora toca disfrutar de estos días que quedan antes de que lleguen las vacaciones, ya sea con nieve o sin ella.
¡Sean felices!
Hoy, como viene siendo ya costumbre los martes y los jueves, he recibido pequeñas lecciones de alemán. Estas clases las imparte un maño con un conocimiento nulo sobre la lengua germana, y su método consiste en abrir el diccionario de alemán, leer la primera palabra que se le ocurre, y leer su correspondiente traducción.
Hasta ahora no he aprendido nada, pero bueno, si sigue todo el curso así, puede que en junio sepa articular dos palabras ... ¡tres a lo sumo!
Y poco más, ahora toca disfrutar de estos días que quedan antes de que lleguen las vacaciones, ya sea con nieve o sin ella.
¡Sean felices!
martes, 9 de diciembre de 2008
Cambio príncipe por vampiro
Las niñas ya no creen en cuentos de hadas con final feliz. Las niñas ya no quieren vestir como princesitas. Las niñas ya no quieren vivir en mundos fantásticos donde las cosas reales, tal como las conocemos, no existen.
Los tiempos han cambiado. Las niñas, también.
Las niñas de hoy en día quieren vampiros que se mueran por su sangre mientras les susurran frases bonitas al oído.
No creen en los finales felices, hace tiempo han aprendido que las historias de amor sabes donde empiezan, pero que nunca deben acabar.
Saben perfectamente que el amor no deja de sentirse, que simplemente, cambia de sitio en la memoria.
Las niñas de hoy en día visten como las Bratz. Saben que así es más fácil llegar al corazón de un hombre.
Las niñas quieren vivir en el mundo real, donde sean los seres fantásticos los que se enamoren de ellas.
Las formas han cambiado, pero las niñas siguen creyendo en tener su propia historia de amor.
Algún día se darán cuenta de que, al fin y al cabo, todo son cuentos ...
Los tiempos han cambiado. Las niñas, también.
Las niñas de hoy en día quieren vampiros que se mueran por su sangre mientras les susurran frases bonitas al oído.
No creen en los finales felices, hace tiempo han aprendido que las historias de amor sabes donde empiezan, pero que nunca deben acabar.
Saben perfectamente que el amor no deja de sentirse, que simplemente, cambia de sitio en la memoria.
Las niñas de hoy en día visten como las Bratz. Saben que así es más fácil llegar al corazón de un hombre.
Las niñas quieren vivir en el mundo real, donde sean los seres fantásticos los que se enamoren de ellas.
Las formas han cambiado, pero las niñas siguen creyendo en tener su propia historia de amor.
Algún día se darán cuenta de que, al fin y al cabo, todo son cuentos ...
lunes, 17 de noviembre de 2008
Analizando tópicos
Dicen que los chicos siempre hablan y piensan en lo mismo. En sexo. O que todo lo relacionan con dicho tema.
Día tras día se me cae el mito por si solo.
Comparto conversaciones con tías. O con tíos. O con ambos a la vez.
Y las tías solemos hacer dos cosas: criticar y hablar de sexo. Sobre todo criticar. Suena a topicazo, pero nos encanta. No dejar títere con cabeza, echar la culpa a los demás, fijarnos en los defectos ajenos sin parar a ver los nuestros ... Nunca aprenderemos.
Con los tíos se suele acabar hablando de deporte, de juegos de la Play ... y ... de poco más. De cosas más frikis que las tías tratan menos (no pluralizo porque en el fondo yo también tengo algo de friki).
Y cuando nos juntamos ambos sexos, pues ahí se abarcan todos los temas.
Claro que, ahora que lo pienso, puede que los tíos no hablen de sexo delante de una tía para seguir manteniendo en la intimidad el mito de que sólo saben hablar de sexo ...
¿Tópicos? ¿Mitos? ¿Dónde llega lo irreal y dónde empieza lo real? Aunque a mi me da igual mientras pueda seguir compartiendo cafés con la gente.
Día tras día se me cae el mito por si solo.
Comparto conversaciones con tías. O con tíos. O con ambos a la vez.
Y las tías solemos hacer dos cosas: criticar y hablar de sexo. Sobre todo criticar. Suena a topicazo, pero nos encanta. No dejar títere con cabeza, echar la culpa a los demás, fijarnos en los defectos ajenos sin parar a ver los nuestros ... Nunca aprenderemos.
Con los tíos se suele acabar hablando de deporte, de juegos de la Play ... y ... de poco más. De cosas más frikis que las tías tratan menos (no pluralizo porque en el fondo yo también tengo algo de friki).
Y cuando nos juntamos ambos sexos, pues ahí se abarcan todos los temas.
Claro que, ahora que lo pienso, puede que los tíos no hablen de sexo delante de una tía para seguir manteniendo en la intimidad el mito de que sólo saben hablar de sexo ...
¿Tópicos? ¿Mitos? ¿Dónde llega lo irreal y dónde empieza lo real? Aunque a mi me da igual mientras pueda seguir compartiendo cafés con la gente.
Sentimientos al alza, pensamientos a la baja
Puede que muchos ya no vean en mí a la persona que era antes.
Pero yo no he firmado con nadie un contrato en el que la clausula principal fuese no cambiar.
Ayer era de una manera. Hoy soy de otra. Dios sabe como seré pasado.
Lo que tengo claro es lo que pienso a día de hoy. Que me he cansado de mentir. Que me he cansado de fingir. Y que valoro más mi beneficio personal.
Pero en tiempos de crisis, los pensamientos suben y bajan en la bolsa de la vida, sin saber que valor tendrá todo esto el día de mañana.
Pero yo no he firmado con nadie un contrato en el que la clausula principal fuese no cambiar.
Ayer era de una manera. Hoy soy de otra. Dios sabe como seré pasado.
Lo que tengo claro es lo que pienso a día de hoy. Que me he cansado de mentir. Que me he cansado de fingir. Y que valoro más mi beneficio personal.
Pero en tiempos de crisis, los pensamientos suben y bajan en la bolsa de la vida, sin saber que valor tendrá todo esto el día de mañana.
sábado, 15 de noviembre de 2008
No juzgaré ...
Creo que voy a dejar de juzgar a la gente por sus actos. Por sus comportamientos. O por sus acciones.
Porque cuando llego yo y hago lo mismo, me siento mal.
Cada uno que viva la vida como quiera.
Y si está mal, ya se dará cuenta uno sólo de sus errores.
Porque cuando llego yo y hago lo mismo, me siento mal.
Cada uno que viva la vida como quiera.
Y si está mal, ya se dará cuenta uno sólo de sus errores.
viernes, 7 de noviembre de 2008
Super pastelero
En la vida hay pequeñas cosas que le hacen preguntarse a una si los super héroes existen.
Hoy le rindo homenaje a uno, a uno que sé que no va a leer ésto, pero es la magia que tiene la inmensidad de Internet.
Él llega a casa y con su poder de la mega velocidad, ya se ha puesto el pijama cuando yo aún me hayo quitándome los zapatos a la entrada.
Pasa 4 mañanas de la semana en una panadería. De prácticas. 7 horas al día. No le dan casi nada a probar. Pero él tiene el poder del aguante.
Por las tardes hace el bachiller nocturno. Pero el tiene el poder de hacer como que atiende.
Y además, sabe llevar 4 platos en las manos a la vez ... frente a los 2 que puedo soportar yo.
Y aún así le queda tiempo para discutir conmigo en el coche y cambiarme el dial cada vez que me descuido. O para reñirme cada vez que puede. O para pegarnos cuando nos enfadamos.
Porque aunque ya tengamos una edad ... en el fondo somos unos críos.
Hoy va por ti, rubiales de la habitación de al lado. Porque aunque no lo parezca, la plasta del cuarto contiguo te quiere.
Y aunque suene todo pasteloso y todo dulzón, no te mereces otra cosa, ¡pastelero!
Hoy le rindo homenaje a uno, a uno que sé que no va a leer ésto, pero es la magia que tiene la inmensidad de Internet.
Él llega a casa y con su poder de la mega velocidad, ya se ha puesto el pijama cuando yo aún me hayo quitándome los zapatos a la entrada.
Pasa 4 mañanas de la semana en una panadería. De prácticas. 7 horas al día. No le dan casi nada a probar. Pero él tiene el poder del aguante.
Por las tardes hace el bachiller nocturno. Pero el tiene el poder de hacer como que atiende.
Y además, sabe llevar 4 platos en las manos a la vez ... frente a los 2 que puedo soportar yo.
Y aún así le queda tiempo para discutir conmigo en el coche y cambiarme el dial cada vez que me descuido. O para reñirme cada vez que puede. O para pegarnos cuando nos enfadamos.
Porque aunque ya tengamos una edad ... en el fondo somos unos críos.
Hoy va por ti, rubiales de la habitación de al lado. Porque aunque no lo parezca, la plasta del cuarto contiguo te quiere.
Y aunque suene todo pasteloso y todo dulzón, no te mereces otra cosa, ¡pastelero!
domingo, 2 de noviembre de 2008
Yo al Tuenti y tú a los fogones
Antes me he puesto a reflexionar. Si algo bueno tiene mi carrera es que hace que te pongas a pensar de las cosas ya que su estudio no te quita mucho tiempo, y al final, te pones a pensar de nimiedades sea cual sea la ocasión.
Mis divagaciones han girado hoy en torno a mi familia.
En mi familia se da el croquis de madre ama de casa y padre trabajador. Un croquis que se ha dado en muchas familias durante muchos años.
Gracias a Dios, las cosas están cambiando, y ahora hay muchos más croquis, todos ellos perfectamente válidos. Un papel puede ser desarrollado por muchos y no por uno solo.
Y aunque en mi casa sea mi padre el que vea el fútbol y mi madre sea quien ve "Corazón de otoño"; yo soy quién controla de ordenadores y mi hermano es al que le gusta cocinar.
Porque todos valemos para todo.
Y hasta aquí mi divagación nocturna de hoy.
Sean felices.
Mis divagaciones han girado hoy en torno a mi familia.
En mi familia se da el croquis de madre ama de casa y padre trabajador. Un croquis que se ha dado en muchas familias durante muchos años.
Gracias a Dios, las cosas están cambiando, y ahora hay muchos más croquis, todos ellos perfectamente válidos. Un papel puede ser desarrollado por muchos y no por uno solo.
Y aunque en mi casa sea mi padre el que vea el fútbol y mi madre sea quien ve "Corazón de otoño"; yo soy quién controla de ordenadores y mi hermano es al que le gusta cocinar.
Porque todos valemos para todo.
Y hasta aquí mi divagación nocturna de hoy.
Sean felices.
domingo, 26 de octubre de 2008
Seminceando, trabajando, disfrutando.
Claro que iba a volver, que tampoco me he ausentado tanto. Lo que pasa es que los findes piso poco por casa y al ordenador me meto lo justito.
La Seminci llegó el viernes a Valladolid, y parece otra ciudad. Hay más gente, más gente del mundo del cine, la vida gira en torno a los principales cines ... Me encanta ver así a la ciudad.
La única peli que he visto hasta ahora ha sido "La Mala", protagonizada por Lena Burke, y no entra a concurso. La proectaron dentro del ciclo de medianoche, una nueva franja horaria que se ha estrenado en la edición de este año, la 53º.
También he estado currando algún ratillo por ahí. Trabajo en el mundo de la restauración, o lo que es lo mismo, ayudando a mi tía en su restaurante. El mundo de los bares y los restaurantes es un mundo un poco esclavo: trabajas cuando la mayoría de la gente está en su tiempo de ocio, tienes que poner buena cara al público dando igual lo impertinente o no que sea la gente, en ocasiones puede ser estresante ... pero tiene cosas buenas, como todo. El tratar con la gente y conocerlos te abre puertas, te muestra que clase de personas existen por el mundo y te brinda un contacto con la gente dificilmente alcanzable en otro tipo de trabajos.
Y hasta aquí puedo leer por hoy, sean felices. Yo procuraré seguir escribiendo, aunque con la tregua del fin de semana.
La Seminci llegó el viernes a Valladolid, y parece otra ciudad. Hay más gente, más gente del mundo del cine, la vida gira en torno a los principales cines ... Me encanta ver así a la ciudad.
La única peli que he visto hasta ahora ha sido "La Mala", protagonizada por Lena Burke, y no entra a concurso. La proectaron dentro del ciclo de medianoche, una nueva franja horaria que se ha estrenado en la edición de este año, la 53º.
También he estado currando algún ratillo por ahí. Trabajo en el mundo de la restauración, o lo que es lo mismo, ayudando a mi tía en su restaurante. El mundo de los bares y los restaurantes es un mundo un poco esclavo: trabajas cuando la mayoría de la gente está en su tiempo de ocio, tienes que poner buena cara al público dando igual lo impertinente o no que sea la gente, en ocasiones puede ser estresante ... pero tiene cosas buenas, como todo. El tratar con la gente y conocerlos te abre puertas, te muestra que clase de personas existen por el mundo y te brinda un contacto con la gente dificilmente alcanzable en otro tipo de trabajos.
Y hasta aquí puedo leer por hoy, sean felices. Yo procuraré seguir escribiendo, aunque con la tregua del fin de semana.
viernes, 24 de octubre de 2008
Hoy no hablo por mí. Hablo por la experiencia de una amigo.
El título del blog es una de las frases más arcaicas y más falsas de la tierra, junto con el ya conocido "no, mejor dame tú tu número, que ya te llamo yo" o el explotado "juro que después de la hoy dejo la bebida".
A ver, almas de cántaro faltas de fé ... dejad de poner a esos supuestos amigos como pantalla de vuestras experiencias. Todo el mundo sabe que estáis hablando por vosotros mismos y al decir lo contrario quedais mal ... muy mal.
Somos seres solitarios, asi que dejemos a los amigos para ir de cañas y no para contar nuestras historias.
A cualquiera le puede haber pasado lo de quedarse dormido durante una entrevista de trabajo. O lo de mandar mensajes poniendo verde a alguién a dicha persona. O lo típico de bailar en la barra de un bar echándote tequila por el torso. Todo el mundo ha ido alguna vez en su vida a un salón manga disfrazado de Naruto. O se ha envuelto la cabeza con papel de albal para evitar que los extraterrestres le lean el pensamiento.
Y que conste que todas estos ejemplos me los ha comentado un amigo ...
A ver, almas de cántaro faltas de fé ... dejad de poner a esos supuestos amigos como pantalla de vuestras experiencias. Todo el mundo sabe que estáis hablando por vosotros mismos y al decir lo contrario quedais mal ... muy mal.
Somos seres solitarios, asi que dejemos a los amigos para ir de cañas y no para contar nuestras historias.
A cualquiera le puede haber pasado lo de quedarse dormido durante una entrevista de trabajo. O lo de mandar mensajes poniendo verde a alguién a dicha persona. O lo típico de bailar en la barra de un bar echándote tequila por el torso. Todo el mundo ha ido alguna vez en su vida a un salón manga disfrazado de Naruto. O se ha envuelto la cabeza con papel de albal para evitar que los extraterrestres le lean el pensamiento.
Y que conste que todas estos ejemplos me los ha comentado un amigo ...
jueves, 23 de octubre de 2008
sqrt cultura = libros
Esta tarde, cuando el sol ya se había puesto y tenía que hacer tiempo, me fui a leer a una cafetería un rato. Quería ser un poco culta, probar eso de leer en sitios públicos mientras te tomas un café.
Pues quiero decirle a la gente que eso es un engañabobos por dos motivos:
1) En las cafeterías de Valladolid hay mucho ruido en el ambiente que te distrae de la lectura, así que eso de leer, mejor en la intimidad que brinda el silencio.
y 2) ¿¡A quién voy a engañar si no me gusta el café!?
Por si a alguién le interesa, me puse a leer un poco de "El libro rojo de la publicidad" de Luis Bassat. Debe de ser tan bueno que muchos lo consideran la biblia de la publicidad. Yo estoy a ver si me lo leo para conseguir un anuncio bueno. Sé que no será gran cosa, porque para eso tendría que estar en publicidad ... pero, ¿quién sabe si tengo un talento escondido??
Y lo último curioso que me ha pasado ha sido cenando, que he acabado intentando descifrar con mis padres y hermanos cómo se hacían las raíces cuadradas a mano. Todos lo dimos en su día, pero hemos sido incapaces de sacar el cómo. He tenido que recurrir a Internet para averiguarlo. Ahora ya recuerdo cómo se hacen, pero no me apetecía leerme la explicación. Quizá otro día que me encuentre más realizada.
Tras esa experiencia, una piensa "¿¿realmente sirve para algo muchas de las cosas que nos enseñan en el colegio??". ¿No sería más productivo educar a los niños en el día a día que en enseñar conceptos que se olvidarán en un futuro? Se debería hacer hincapié en los modales y comportamientos que un libro no puede recoger.
Sean felices. Y salgan a la calle a leer, a tomar cafés y a hacer competiciones de raices cuadradas con sus amigos.
Pues quiero decirle a la gente que eso es un engañabobos por dos motivos:
1) En las cafeterías de Valladolid hay mucho ruido en el ambiente que te distrae de la lectura, así que eso de leer, mejor en la intimidad que brinda el silencio.
y 2) ¿¡A quién voy a engañar si no me gusta el café!?
Por si a alguién le interesa, me puse a leer un poco de "El libro rojo de la publicidad" de Luis Bassat. Debe de ser tan bueno que muchos lo consideran la biblia de la publicidad. Yo estoy a ver si me lo leo para conseguir un anuncio bueno. Sé que no será gran cosa, porque para eso tendría que estar en publicidad ... pero, ¿quién sabe si tengo un talento escondido??
Y lo último curioso que me ha pasado ha sido cenando, que he acabado intentando descifrar con mis padres y hermanos cómo se hacían las raíces cuadradas a mano. Todos lo dimos en su día, pero hemos sido incapaces de sacar el cómo. He tenido que recurrir a Internet para averiguarlo. Ahora ya recuerdo cómo se hacen, pero no me apetecía leerme la explicación. Quizá otro día que me encuentre más realizada.
Tras esa experiencia, una piensa "¿¿realmente sirve para algo muchas de las cosas que nos enseñan en el colegio??". ¿No sería más productivo educar a los niños en el día a día que en enseñar conceptos que se olvidarán en un futuro? Se debería hacer hincapié en los modales y comportamientos que un libro no puede recoger.
Sean felices. Y salgan a la calle a leer, a tomar cafés y a hacer competiciones de raices cuadradas con sus amigos.
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