Mostrando entradas con la etiqueta periodismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta periodismo. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de septiembre de 2010

Con la carpeta llena de recuerdos

La mañana se presentaba gris, con las aceras mojadas por la lluvia y con un sol que tampoco quería afrontarse al primer día de clase. En la clase, las caras conocidas de hace ya tres años, pero con muchas ausencias; éramos poca gente para mucho aula. Cada uno con sus ropas, con su estilo, pero todos con un complemento común: las ojeras.


Señoras, señores, comenzó el curso universitario, con muchas ausencias y más pronto que nunca.

Y creo que es el día idóneo para dar carpetazo al verano y firmar su colofón. Un verano del que no esperaba nada y el cuál me ha dado mucho, un verano en el que he estado rodeada de buena gente y de buenos planes. Un buen verano.


Y aunque el día esté triste y aún siga sin acostumbrarme a esto de madrugar y tener la tarde libre, estoy contenta. Porque espero que esté curso me de mucho, porque sigo con buena gente a mi lado y porque aunque una gran amiga embarque hacia la bota mediterránea y otro ya esté disfrutando en el país que vió nacer a Tintín, gracias a las nuevas tecnologías la distancia no será tan grande.


Aún me quedan más de nueve intensos meses, muchos días que habrá que rellenar con fiestas, viajes, conversaciones, cafés, bailes y sobre todo, recuerdos para los cuales ya estoy dejando sitio en mi carpeta. Mi estuche ya está lleno de bolígrafos de colores como el verde esperanza, rojo pasión o azul cielo; y si me dejáis un folio, en él escribiré lo que os quiero.

domingo, 31 de enero de 2010

Grotesca como yo sola

Ahora nos preocupa el diseño.

Somos la generación de los trabajos a ordenador. Llevamos media vida preguntándonos si el interlineado doble se notará mucho para ocupar más espacio, qué tipografía es más grande a 12 puntos que la Times New Roman, nos hemos maravillado al menos una vez en la vida con la Comic Sans y hemos metido fotos a sangre para llegar al mínimo de folios exigidos.

Como a la Bauhaus, nos encanta escribir a palo seco, rozando lo grotesco, aunque siempre hemos preferido las letras de fantasía para las portadas de los trabajos.

Nunca sabíamos que sangría sería la correcta, hasta que algunos conocieron la de Don Simón. Quizá no sepamos cómo se llaman ciertos elementos, pero siempre hemos querido meter gráficos, filetes, orlas y demás elementos decorativos.

Quizá nunca antes nos hubiesemos parado a pensar en el diseño modular de un diario, pero lo que si sabíamos es que el horóscopo ocupaba una columna y que el sudoku es un cuadrado perfecto.

Por no hablar de las fotos. Hasta ahora no sabíamos si estaban bien o no colocadas, pero siempre hemos sabido quitarles su objetvidad informativa pintandoles bigotes y gafas a los rostros de las instantáneas.

Ahora nos quejamos por tener que estudiar algo que nos rodea a cada instante, solo que dicho con términos más académicos.

Pero yo propongo otro método: dejar de lado nombres y fechas, procurar entender todo aquello que se ve (y también lo que no se ve) de la hoja de un periódico, razonar, ser lógicos, tirar por la calle de lo estéticamente bello y no optar por la memorización al pie de la letra.

Quizá no sea la clave para aprobar, pero si es la clave para no volverse tarumba y disfrutar.

Saludos de palo seco!

sábado, 27 de junio de 2009

Periodistas

301 besos que te he dado y los que quedan.

516 risas y lágrimas contigo.

727 canciones las que hemos cantado.

Mil pajarillos hemos visto pasar tumbadas en el césped.

Confidencias los lunes sobre los findes en el pueblo de la nieve.

Insultos cruzados aún cuando me sacas una cabeza.

Mil y un engaños a la hora de jugar a las cartas.

Eternas discusiones entre la capital y la ciudad independiente.

Pajas mentales que pasaran a la historia.


Y a pesar de todo esto ... se os quiere.

miércoles, 22 de abril de 2009

Siempre lo mismo

No aprendemos. Cada vez que empieza un curso académico, nos proponemos llevar las cosas al día, estudiar más y un montón de promesas más que no se cumplen.

Allá por Octubre nos mandaron un trabajo, uno muy importante para una asignatura. Importante en el sentido que si no se entrega no se puede aprobar. El trabajo consistía en realizar una entrevista o un reportaje sobre un personaje y temas asignados. La fecha de entrega es hoy, día 22 de Abril.

Pensareis que ya ha llovido desde Octubre. Pero siempre es la misma historia. En el mismo Octubre a una le da pereza, anda que no queda, se piensa. Así que se deja pasar. Se puede interesar algún día suelto en el tema, pero nada más trascendente que eso.

En Noviembre piensas: que mes más tonto, anda que no queda. Ya miraré algo el mes que viene antes de vacaciones.

En Diciembre: buf, ya llegan las Navidades. No me voy a poner a hacer algo ahora para luego dejarlo a medias, mejor ya lo pienso a la vuelta del tirón.

En Enero: exámenes. Se va a poner a pensar en un reportaje quien yo te diga. Dedicas el tiempo a estudiar o a hacer como que estudias, y te olvidas de lo demás.

En Febrero: vas haciendo exámenes, y nada más terminarlos, piensas que te mereces un descanso, que el reportaje puede esperar un poco más.

En Marzo: ves más cercana la fecha de entrega del reportaje. Pero también piensas que te queda un mes. Intentas pensar en el reportaje, pero como no encuentras una idea que te gusta, sigues dedicándote a pensar.

En Abril: primero, la Semana Santa. Todos sabemos que es tiempo para ponerse al día de cosas ... pero yo lo dedique a otros menesteres que no eran el trabajo, y como no, a salir de fiesta.

Resumiendo, te ves volviendo de Semana Santa, a falta de 10 días para entregar el reportaje, y con la misma idea que la que tenías en Octubre. Vamos, que el día que empiezas a grabar algo serio, quedan 6 días. Y acabas montandolo la noche de la víspera de la entrega.

Y en la mañana de ese día, rematando lo que te queda por hacer.

Resumiendo, que al final siempre es lo mismo. Salvo cuatro monos, el resto somos una panda de vagos que lo dejamos para el final. Ya veremos si tanto trasnochar productivo sirve de algo.

Mi gran duda surgió ayer cuando pensé si el proyecto fin de carrera también lo terminaremos la noche de antes de tener que entregarlo. Prefiero no pensarlo ... todavía.

viernes, 16 de enero de 2009

Panta Rei

Somos otros ya.

Una frase que esta noche me ha hecho pensar. Pensar en mí y en lo que me rodea. Sobre todo en mí.

¿Qué ha sido de la Copito de hace tres años? Por aquellos tiempos me encontraba tan perdida como hoy. Me metí a una carrera con un supuesto futuro sin pensar demasiado si me gustaba o no. Jugué mis cartas. Envide durante todo un año, no dando todo lo que podía dar, pero más de lo que muchos otros hicieron. Pero llegó Julio y me planté. Tire mis cartas a la vez que decía mus.

Cogí unas nuevas cartas que me llevaron al periodismo. Supuestamente, lo que siempre quise hacer. Pero ya no confié tanto en las cartas como en la primera vez. En la segunda mano, uno ya es más receloso de sus decisiones. Todo lo que la carrera tenía de fácil, lo llenaba con interrogantes. ¿Realmente estaba ahí mi futuro?

Llegué al periodismo por los elogios que recibía por mi escritura. Pero llegué a una clase llena de elogiados. El periodismo no es un curso para escritores. A lo largo de todo el curso pasado aprendí lo que mejor definde a mi carrera: que no vale para nada. Que el verdadero periodismo se ejerce en la calle. Que de nada vale la teoría si no la pones en práctica. Que las buenas maneras y modales te convierten en el pequeño pez dentro del gran arrecife de periodistas con experiencia.

Me vi rodeada de términos sobre el buen hacer del periodista, sin saber si realmente eso es lo que quiero. Sí realmente quiero ser reportera de guerra como decía de pequeña. Si realmente me apetece acabar encasillada en una columna diaria. Si realmente esa labor de comunicar se parecía en algo a mi labor de sacar todo lo que pensaba por dentro.

Alguna que otra vez he pensado en tirar las cartas. No tengo juego, ni mis grandes son gran cosa, ni tengo parejas. Pero me quedo con ellas. Confiaré en mi suerte, en que pese a todo, tenga algo que me haga ganar un punto frente a mis compañeros. Y sobre todo, confiaré en los faroles.

Hacerle creer al mundo que nadie te puede derrotar, que tú eres la mejor y que vas a triunfar. Y aunque todos tengamos los mismos miedos por dentro, y seamos todos frágiles pese a nuestra apariencia dura, todos tenemos que llevar ese farol por delante. Un farol, que sea cierto o no, siempre iluminará nuestro camino.

Hoy me toca hablar, a grandes paso. Pero quizá en chicas de la sorpresa ...

jueves, 15 de enero de 2009

Real como la vida misma ... o no

Ayer me hallaba yo escuchando "Internight" en Los Cuarenta Principales. No es un programa que acostumbre a oír, pero me pillaba de camino para casa, y quería echarme unas risas. Lo que no me imaginaba es que casi me iban a dar ganas de llorar.

Uno de los locutores estaba leyendo un mensaje de texto. En dicho mensaje mentaban una ciudad del norte de Francia, Lille. Viniendo el nombre de Francia, uno se puede imaginar cómo se pronuncia el nombre. O al menos haber oído hablar de esta ciudad alguna vez en tu vida. Y más si trabajas en la radio, el cuál se supone que es un medio de comunicación.

Pues bien, esta ciudad, para el que no lo sepa, se pronuncia /lil/. El culto locutor dijo /lille/. Por dos veces. Hasta que le corrigió el compañero.

Este hecho me ha demostrado que hay mucho incompetente por ahí suelto trabajando, así que me ha animado a pensar ¿y por qué no puedo ser yo otra incompetente más? Todo es posible en esta vida, así que lucharé por trabajar en la radio, que tiene magia. Y estúpidos también.

Y tras el episodio de ayer, poco más. Hoy he ido al Corte Inglés porque quería comprarme un Wallper, ya sabeis, el genial calendario electrónico de pared de la empresa Wallex. Lo sacaron a la venta en diciembre, pero yo no he podido ir antes a por él. Lo malo es que tras las éxitosas ventas que ha tenido estas Navidades, lo tenían agotado. Así que a falta de Wallper, me he comprado el calendario de Wall-e ... no es lo mismo, pero es lo que más se parecía con el nombre. Ya me compraré Wallper el año que viene, que creo que van a mejorar la versión para incluirle más funciones y una mejora de la autonomía de la batería.

¡Que ganas!

sábado, 29 de noviembre de 2008

Periodismo deportivo

"Más vale comer un bocadillo de sardinas de pie bajo un puente, que comer caviar arrodillado"

"El sí está al alcance de cualquier gilipollas, el no sólo lo puede decir el privilegiado"

José María García



Hoy acudí a unas charlas de periodismo por dos motivos: para conocer a un nombre y para conocer a una cara. Ellos eran José María García y Sergio Sauca. Más allá de mis primeras pretensiones me encontré con algo más: con grandes personas y mejores comunicadores. Gracias a Sergio Sauca, a Javier Ares, a José Miguel Ortega y a José María García por enseñarnos la cara y la cruz del periodismo deportivo. Gracias por compartir vuestro tiempo con nosotros.