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viernes, 17 de septiembre de 2010

Con la carpeta llena de recuerdos

La mañana se presentaba gris, con las aceras mojadas por la lluvia y con un sol que tampoco quería afrontarse al primer día de clase. En la clase, las caras conocidas de hace ya tres años, pero con muchas ausencias; éramos poca gente para mucho aula. Cada uno con sus ropas, con su estilo, pero todos con un complemento común: las ojeras.


Señoras, señores, comenzó el curso universitario, con muchas ausencias y más pronto que nunca.

Y creo que es el día idóneo para dar carpetazo al verano y firmar su colofón. Un verano del que no esperaba nada y el cuál me ha dado mucho, un verano en el que he estado rodeada de buena gente y de buenos planes. Un buen verano.


Y aunque el día esté triste y aún siga sin acostumbrarme a esto de madrugar y tener la tarde libre, estoy contenta. Porque espero que esté curso me de mucho, porque sigo con buena gente a mi lado y porque aunque una gran amiga embarque hacia la bota mediterránea y otro ya esté disfrutando en el país que vió nacer a Tintín, gracias a las nuevas tecnologías la distancia no será tan grande.


Aún me quedan más de nueve intensos meses, muchos días que habrá que rellenar con fiestas, viajes, conversaciones, cafés, bailes y sobre todo, recuerdos para los cuales ya estoy dejando sitio en mi carpeta. Mi estuche ya está lleno de bolígrafos de colores como el verde esperanza, rojo pasión o azul cielo; y si me dejáis un folio, en él escribiré lo que os quiero.

sábado, 29 de mayo de 2010

Dormir: ese lujo al alcance de cualquiera

Poner el despertador un sábado sólo por el placer que da apagarlo para poder seguir durmiendo. Que la canción que suene para despertarte precisamente diga "Relax, take your time".
Levantarse, ir al escusado, y volver al cine de las sábanas blancas.
Perderse en cada pliegue del colchón, acurrucarse con el edredón, y soñar.
Soñar con mil cosas y mil personajes, tener mil aventuras sin necesidad de levantarse ni destaparse.
Creer que lo que sueñas está pasando de verdad, y sonreír.

Aunque luego te levantes y compruebes que sólo ha sido un sueño, pero sonríes pensando que los sueños también se cumplen.

Por esto y mil cosas más, dormir es uno de los mayores placeres de la vida.

martes, 23 de marzo de 2010

En la variedad está el gusto

Sonrío, me río y pienso. No soy la única en el mundo que hace fotos a sus pies. Ni la única que compra revistas que luego deja a medio leer. Y sé que coleccionar euros extranjeros es algo común aunque no en mi círculo.
Porque prefiero hacer el tonto en las fotos después de asumir que es la única pose que le sienta bien a mi cara. Porque me gusta bailar a mi manera, aunque para algunos sea rocambolesca. Y sí, lo sé, lo reconozco, yo también miro el móvil para saber qué hora es y nunca retengo el dato a la primera.
Sonrío cuando pienso que llevo toda mi vida diciendo que no voy a dejar lo de estudiar para el último día. Y acabo riendo cuando recuerdo la de veces que he quebrado esa promesa.
A mi también me gusta el olor de la pintura. Nunca me he molestado en oler las nubes porque no me fio de los anuncios que te hacen creer que para ser mujer hay que sangrar una vez al mes.
Me divierto. Sumo matrículas de los coches. Reconozco a la gente por la calle por su nombre y apellido por culpa de determinada red social. En ocasiones me bajo películas, pero aún soy una nostálgica de las salas. Me llena de alegría ir al cine.
A veces lloro con las películas ñoñas, aunque por fin he asumido que son ficción, por mucho que de pequeña me comieran la cabeza. Me gustan los bolis de colores.
Salto. Muerdo las tapas de los bolis. Y sus culos. Y en ocasiones olvido que estoy mordiendo bolis ajenos. Me encanta mi letra, aunque no sé coger bien el boli. Boli que por cierto, preferiblemente ha de ser negro y Bic.
Vuelvo a sonreír recordando todas aquellas cosas especiales que tengo a mi alrededor, aquellas pequeñas manías y esos gustos indómitos. Todo ese cúmulo de cosas que le hace sentirse a una diferente, pero sabiendo que más gente diferente piensa lo mismo que tú en esos momentos.

miércoles, 17 de junio de 2009

Dulces lágrimas

Hoy ha sido una de esas tarde anómalas en que acabas hablando con la gente del pasado. De cómo os conocisteis, de cuándo coincidisteis, de esos días en que hablabas por casualidad con una persona.

Es entonces cuando una se da cuenta de lo caprichosa que es la vida, de como todo es producto del azar.

Cruzas unas palabras sobre un trabajo de clase con una persona y al cabo de los meses te cuentas las penas con ella. Fotografías por casualidad a la persona con la que luego no te conformas con ver en foto. Preguntas a alguien si tiene apuntes para pasar a preguntarle si quiere tomar un café.

No sirve de nada planear la vida. La casualidad hará que te relaciones con muchas personas, que estreches más lazos con unas, que acabes olvidando a otras, y que siempre llegue gente nueva a nuestras puertas.

Los años nos hacen recelosos de hablar con la gente, a menudo perdemos esa inocencia infantil donde cualquier niño que compartiese juegos con nosotros era nuestro muy mejor amigo. Reñimos con la gente y nos arreglamos. Adoramos a alguien y luego lo odiamos.

Las relaciones humanas son impredecibles. Al igual que los sentimientos.

Por eso yo me quedo con esta noche. Con el recuerdo de tus labios, con los ecos de las conversaciones con vosotros, con la melancolía que me entra al pensar en el verano y con las ganas de llorar cuando pienso en estos dos años. Pero no os preocupeis, pues ya lo decía Gandalf: "No dire no lloreis, pues no todas las lágrimas son amargas"

viernes, 12 de junio de 2009

Sonrisas sobre negro

Miro la pantalla del ordenador, buscando webs en negro que permitan reflejar mi cara. Veo una cara pensativa. Pero no es a mi reflejo a quien quiero ver.

Busco en mis ojos encontrarme con los tuyos, que aparezcas de improviso y por sorpresa. Y que sonrías.

Y de repente me encuentro, tonta de mi, sonriendo a mi reflejo mientras pienso en ti.

jueves, 28 de mayo de 2009

Canciones

Después de toda una vida identificándome con canciones tristes, de desamor y de historias imposibles; ahora se hace difícil fijarse en las de la otra cara de la moneda.

Por suerte, siempre quedarán las instrumentales :)

viernes, 22 de mayo de 2009

Saltar

Un último esfuerzo.

Coger carrerilla, no perder el aliento. Centrarme en el camino y olvidar lo accesorio.

Baldosas que son apuntes y barandillas hechas de bolis de colores. Folios en blanco a rellenar con conocimientos.

Organizándose bien, aún hay tiempo. Incluso queda tiempo para relajarse y disfrutar.

Hay tiempo.

Para todo.

Menos para pensar.

Un último esfuerzo. Cojo carrerilla. Y a saltar.

Saltar del recuerdo al conocimiento. Saltar del corazón al cerebro.


sábado, 2 de mayo de 2009

Divagaciones nocturnas con la tripa llena

Las palabras ayudan a sacar todo lo que llevamos dentro. Pero no siempre son un fiel reflejo de aquello que sentimos.

Sólo escribo esto para aclarar una vez más que mis escritos no son un fiel reflejo de mi interior, que puedo estar mejor de lo que aparento, o puedo estar peor los días que escribo lo contrario.

Yo uso las palabras como vía de escape. Al igual que las canciones que escucho. Si me viese fielmente reflejada en cada canción que me gusta, no me parecería en nada a lo que soy.

Resumiendo, que quizá no sea lo que aparente al escribir. O quizá lo que escriba sólo sea una muestra. Pero mis palabras sólo son una lente mal graduada, que si no se mira a través de ellas con la dioptría adecuada, puede dar lugar a equivocación.

sábado, 25 de abril de 2009

Sábado dominguero

Queriendo que bajen mis deudas y que baje mi peso, sin que bajen mis ánimos ...

Y a su vez, con miedo.

Miedo de perder algo que siento lejos estos días. Miedo de perder algo que ya he perdido en muchas ocasiones. Miedo de perderte.

Pero que tenga miedo no significa que me quiera doblegar, no quiero hacer como que nada ha pasado, decirte que sí siempre y limitarme a olvidar.

Quiero tu amistad, pero no a cualquier precio.

Son raras estas tardes de sábado que parecen de domingo ...

sábado, 18 de abril de 2009

Amiga de cine y café

Que malo es llevar el cartel de tonta escrito en la cara. Que se te vea la pinta de idiota a lo lejos. Que los lobos vean en ti el corderillo indefenso que eres.

Hoy he vuelto a tropezar con una piedra. Una vieja conocida, pues ya había chocado con ella en al menos otra ocasión. Pero supongo que, lo bueno de todo esto, es saber que soy humana, y que los humanos tropezamos siempre con la misma piedra.

Mira que hace un tiempecillo leí que hay que saber que se puede esperar de cada persona, ya que la gente a quien queremos no podrá darnos todas las cosas que ansiamos individualmente, sino que cada grano de arena aporta firmeza al desierto de nuestra vida.

Hoy volví a tropezar, esperando de un amigo más de lo que él me puede dar. Sé que no es su culpa, que ésta sólo es mía por no saber en que situaciones no hay amistad que valga.

Pero a una le jode (sí, sí, no es horario infantil y puedo decir tacos) ser la tonta de la película. Aquella que aguanta los malos momentos, y que en los buenos basta con que esté en un segundo plano, apartada, dónde no pueda molestar.

Porque es muy duro sentirse sola cuando se está rodeada de gente. Porque es muy duro que me sienta más a gusto escribiendo esto que en una discoteca llena de gente que conoces y para la cual, tú sólo eres la acoplada.

Supongo que hasta aquí llegarán esos acoples que sólo se producían puntualmente. Pero sigue dando rabia ser la amiga de cine, café y saco de lágrimas, y la eterna ausente de las noches de borracheras.

jueves, 16 de abril de 2009

La magia de la noche

Pues como ya hablé ayer de las noches, hoy quiero seguir con el tema. Y es que dan para mucho.

Hay una cosa que es uno de los motivos más satisfactorios que tiene el trasnochar, por lo menos para mí.

El que haya gente que no duerma de noche implica que SIEMPRE haya alguien despierto. Esa sensación me encanta ... imaginar que en un mismo bloque de pisos siempre haya alguien despierto, en una residencia, en una red social de Internet. La sensación de acostarse cuando otros se levantan. Vivir en horas distintas. Ir contracorriente.

Y ya ni hablamos de una misma ciudad. Un montón de gente que se engloba en una capital, pero montones de horarios diferentes. Ni hablamos de las connotaciones que tiene si hablamos de un país entero.

Luego está el planeta entero ... eso ya es un caso excepcional, magnífico. Hablar con alguien del otro lado del charco de noche. Bostezar mientras la otra persona acaba de cenar. Despertarse mientras en otro lugar están haciendo ya la digestión.

Pues eso. Puede decirse que me encanta trasnochar mientras pienso que hará el resto de gente en esos momentos. Pensar en amigos que ya estarán en el quinto sueño, en otros que están como yo, en los que darán vueltas en su cama, o en los que se vayan de viaje en unas horas. Sentirme bien pensando en sensaciones de otras personas que yo nunca experimentaré, pero que me gusta imaginarlas.

Y a vosotros, ¿qué os gusta de la noche?

martes, 14 de abril de 2009

C'est fini

Parece que las vacaciones llegan a su fin esta noche. Se acabaron los días sin hacer nada ....

¡Qué narices! Si he madrugado cuatro días para ir a estudiar y pasar apuntes!! Si me he acostado más pronto de lo que venía acostándome la semana antes de irme!! Vale ... reconozco que del trabajo que más prisa me corre para hacer no he hecho casi nada (casi nada queda mejor que decir que he dado vueltas en mi cabeza a la idea sin llegar a ninguna conclusión), pero bueno, que ha sido una de las vacaciones más productivas que he tenido en mucho tiempo.

Y encima aderezada con fiesta. ¿Qué mas se puede pedir?

Si he de hacer alguna reflexión sobre las vacaciones, la haré. No irá sobre los actos religiosos de estos días, ni nada por el estilo. Va sobre el alcohol.

El alcohol, desde mi punto de vista, no es tan malo como dicen, ni tan bueno como algunos seguidores acérrimos defienden.

Un poco de alcohol en sangre le ayuda a uno a bailar más y mejor, a hablar más o a ser más sincero. Por desgracia, si el alcohol pasa la terrible frontera que le hace ser una sustancia depresiva, entiendes el por qué al intentar ahogar tus penas en él, éstas flotan. O peor aún, aquellas que creías sumergidas por completo, salen a flote cuando creías haberlas olvidado.

Pese a eso, brindo por todos vosotros. Este tequila, va por ustedes!

martes, 7 de abril de 2009

Las Antípodas

Vengo de ver "Españoles por el mundo", un programa de TVE que viaja a diferentes ciudades y países para ver cómo es la vida de los españoles que un día dejaron su tierra y sus costumbres para adquirir unas nuevas. El programa de hoy se desarrollaba en Nueva Zelanda, y sinceramente, nunca me había planteado que hubiese tanta gente española en las Antípodas.

La mayoría de la gente que aparece en estos programas acaba en países diferentes por una razon: por amor. Conocen a alguien, se enamoran y se van a vivir a un país que no conocen. Dicho así, queda de bonita historia de hadas.

Pero viendo estos programas, a mi no hacen más que asaltarme interrogantes. ¿Sería capaz de marcharme a un país que no conozco? ¿Donde hablen una lengua que no domino? ¿Donde sus costumbres sean radicalmente distintas a las mías?

Yo creo que, a la hora de decidirse por marchar del nido, no hay que ponerse interrogantes. Cuanto más tiempo se lo piense uno, más tardara en marcharse y más dificil será. Solamente hay que coger una maleta, algo de dinero, y que el mundo te depare una nueva vida.

Así que en vez de seguir cavilando sobre el futuro que le depara a mi vida, habrá que echarle huevos a la sartén, cogerla por el mango y marcharse a vivir nuevas experiencias cuando se presente la ocasión.

Porque la vida son 2 días, y encima, laborables.

domingo, 15 de marzo de 2009

Malas horas para pensar

Y ahora medio ebria, me doy cuenta de lo que hago.

Tengo que retroceder en cada paso.

Dejar de hacer el tonto y buscar aquello que se encuentra por arte de magia.

Confiar en el destino y no mostrar mis deseos.

Porque los deseos juegan malas pasadas y pocas veces se cumplen.

Si realmente deseas alcanzar un objetivo, hazlo con el mayor disimulo posible, nunca a golpe de declaración.


(A estas horas no sé lo claro que están mis pensamientos, pero es que el despertar siga manteniendo mis convicciones)

viernes, 5 de diciembre de 2008

La soledad del triunfador

Hoy les dejo una frase que han dicho en la serie Cuéntame. Hablando de Antonio Alcántara, han dicho como éste sentía:

"la soledad del triunfador"

Gran frase digna del recuerdo. Quizá sea el mero consuelo que me produce el oírla lo que hace que me guste. Quizá sea que es cierta.

La envidia, como dice El Canto del Loco, es el deporte nacional. Ahora quiero pensar que soy yo la envidiada y no la que envidia. Egocentrismo se llama. Al igual de egocéntrico que es decir que lo que yo siento es la soledad del ganador. Egocéntrico por las mismas razones que es falso. Pero me reconforta más que aceptar que siento la soledad del perdedor. La soledad del que deja pasar las cosas. La soledad del cobarde.

Grandes reflexiones para una gran palabra. Un vocablo que nunca tanta gente ha compartido pese a lo gris de su significado: soledad.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Como un diente de león

Quiero ser como el fruto del diente de león.

Que me den aire fresco para volar en libertad.

No quiero permanecer quieta sólo para aparentar una bonita forma.

Quedarme en la planta no supone nada. El fruto morirá y de nada vale que se quede enterrado en vida.

Por eso me voy con el viento. Para que mi semilla de vida en otro lugar. No para esperar ninguna muerte anunciada.

Cansada de aparentar y de seguir en la función, hago un mutis por el foro.

El viento me llama. Acudo a su llamada.